• Llámanos al 921 462 117
  • Email: info@clinicadrjuanherrero.com

Cuando chuparse el dedo se convierte en un problema

Cuando chuparse el dedo se convierte en un problema

Posted in Clinica dental segovia, Clínica Dr. Juan Herrero, Salud, Sin categoría and tagged , , , , , , | Leave a Comment

Es una de las imágenes más tiernas de la infancia pero sin duda, cuando chuparse el dedo se convierte en un hábito continuo puede causar problemas en la salud bucodental de los más pequeños de la casa.

Se trata de una acto instintivo que puede desarrollarse desde temprana edad. La tranquilidad y relajación que les otorga no supone grandes problemas en un principio, cuando los pequeños aún tienen los dientes de leche, pero conforme avanza el crecimiento, comienzan los problemas. De hecho, cuanto más tiempo se alargue, más difícil será eliminar esta costumbre por lo que es necesario actuar cuanto antes.

En general se aconseja parar el hábito en torno a los 2-3 años aunque habrá que empezar con anterioridad para evitar un choque fuerte o conflictos con los pequeños. El tratamiento tardío de este acto provoca el desarrollo anómalo tanto de maxilar superior (en ocasiones la tendencia a apoyar el pulgar hacia el paladar provoca un defecto en la expansiòn correcta del mismo en su crecimiento y puede hacer que la parte anterior del maxilar no permita cerrar la mordida de los dientes anteriores por la interposición del dedo) como de la mandíbula, provocando en la mayoríadelas ocasiones problemas importantes en la mordida (mordidas cruzadas, mordida abierta,etc) , problemas también en el desarrollo de la cara del niño, generando a veces incompetencia en el cierre de los labios secundario al mal desarrollo de los maxilares.

El uso prolongado del chupete puede suponer problemas similares, así que no debemos alargar su utilización por los niños más allá de los 2 años o 2 años y medio.

En ocasiones retirar estos hábitos nocivos no es nada sencillo y es por ello que debemos tratar de conseguirlo con la mayor antelación reforzando positivamente a los niños y tratando de proponer actividades manuales, que “distraigan” el hecho de llevarse el dedo a la boca. Si el hábito es nocturno podemos utilizar alguna restricción física para que el niño no se lleve el dedo a la boca de manera inconsciente durante el sueño.

Como consejo, es necesario no discutir o regañar al pequeño por chuparse el dedo. Él interpretará todo lo contrario a nuestro mensaje por lo que tenemos que procurar suministrarle algún objeto que pueda sostener entre las manos cuando esté cansado o aburrido. Así evitaremos que se meta el dedo en la boca.

Es más, aplaudamos cuando el niño no se meta dedo en la boca en vez de castigarlo o hagamos que él mismo elija la forma en que quiere dejar de chuparse el dedo haciendo un equipo. Las sustancias desagradables, las pinturas en los pulgares o los vendajes no causan el efecto deseado, por lo que tenemos que tomar medidas alternativas.

Son pequeñas acciones que pueden prevenir grandes problemas. Es hora de actuar y… dejar de chuparse el dedo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *